El mito de la noviecita santa
La pareja que elegiste para pasar el resto de tu vida no necesariamente debe ser tan 'angelical' como te dijo tu mamá Amamos las categorizaciones, le damos un mote con valor agregado a cada persona, como si tuviera impreso en el trasero un código de barras que la denomina. Por otro lado, tenemos un sinfin de pelajes para los sucesos de pareja: 'acostón informal'. 'revolcón oficial'. 'hacer el amor'. 'coger con amor'..., y aquellos con quien compartimos las sábanas también merecen una distinción conmemorativa. Entonces llega el día (no sé cómo diablos) cuando una circunstancia X te orilla al matrimonio. Elegir a la mujer u hombre de tu vida -al menos lo que crees que será el resto de tu vida- y, claro, esa persona debe estar en tu catálogo mental de 'individuos para casarse'. Aquellos cuyas cualidades les dan calidad de 'sólo para acostarse' o 'altamente encamable pero hasta ahí' no brincarán en tu petate nupcial. Apren...