¿Por qué es importante saber de sexo?
Esta pregunta es una reducción al absurdo en sí misma. La duda ofende. Como si fuéramos tontos, inhumanos excluidos de la sexualidad, como si no tuviera que ver con nosotros y se tratara de un capricho. Como si nos asombrara, por ejemplo, que para conducir un coche es necesario conocer dónde están el acelerador y el freno. Sin duda es obvio que para manejar algo debemos saber de ese algo. Nada tiene de escandaloso que los humanos consideren importante saber de sexo. Más bien es inmoral e inhumano no saber de sexualidad o guardar silencio al respecto, ése es el asunto. Presumimos como especie de ser los más evolucionados. Con base en ello ostentamos el poder de educar los instintos. Convertimos el hambre en arte gastronómico creando belleza educada para modular un acto reflejo alimentario de supervivencia. Nuestros cachorros, los niños, son adiestrados para contener el impulso infantil y animal de orinar o defecar cuando el cuerpo se lo pida: a base de educación logramos controlar el i...